CRISTINA KIRCHNER PIDIÓ UN ESCRUTINIO PARALELO PARA TENER CÓMPUTO PROPIO EL 22 DE OCTUBRE

Política 10/09/2017 Por
Cristina Kirchner no quiere otro 13-A. No quiere que, como ocurrió la noche de las PASO, su nombre aparezca en el club de los perdedores cuando, al final, los números digan que ganó por un puñado de votos.
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CRISTINA KIRCHNER PIDIÓ UN ESCRUTINIO PARALELO PARA TENER CÓMPUTO PROPIO EL 22 DE OCTUBRE

El affaire del escrutinio, que se congeló con la ex presidente casi 7 mil votos abajo y terminó en la Justicia con Unidad Ciudadana arriba por 20 mil, no sólo puso en alerta a la ex presidenta por presuntos desmanejos, sino que pidió montar un escrutinio paralelo.

El plan está en marcha y se discutió la semana pasada en el Instituto Patria, el búnker K. Un grupo de técnicos informáticos trabajan para definir el software que se usará mientras que se termina de definir el esquema que se usará para colectar datos.

La alternativa más factible,es montar un circuito de carga de "mesas testigo" para tener, a las 21, un resultado propio de cómo salió la elección. Se ensayó en las PASO y, cuentan en el staff K, funcionó con un margen de error de 0,5%.

El manejo que hagan con esta información es tema aparte. Con las primarias, a horas de que se conociera el escrutinio definitivo, algunas fuentes K insistían con una distancia de "2 ó 3 puntos a favor de Cristina".

Respecto a la noche de las PASO, en Unidad Ciudadana aseguran que, a partir de esos datos de una victoria apretada Cristina mandó a Leopoldo Moreau a hablar con la prensa para decir que había que esperar la carga aunque el conteo oficial mostraba a Unidad Ciudadana 5 puntos abajo de Cambiemos. Fue, también, el elemento que la hizo demorar su aparición pública.

Como contó este diario, la persona que advirtió a Cristina que los datos oficiales no reflejaban el resultado real fue la diputada María Teresa García que coordinó, junto a Eduardo "Wado" De Pedro, una red de fiscales para ir colectando datos.

"Cristina quiere tener datos reales el domingo a las noche en paralelo al escrutinio que haga INDRA", indicó a Clarín un dirigente que participó de las conversaciones para confeccionar ese esquema de recolección y carga de los datos de la elección. INDRA es la empresa española que hace años se encarga del conteo provisorio. Incluso con el kirchnerismo.

La idea inicial de los K es enfocarse en 3.500 mesas testigo, con fiscales conectados que pasen los resultados apenas termine y, con esos números, tener una estimación propia. ¿Problemas? Que si la elección es ajustada como la PASO, o incluso hay una diferencia de 2 ó 3 puntos, las "testigo" no serán suficientes para contrarrestar contra el conteo oficial.

En la general, se reparten las bancas: un voto puede definir, por caso, si el segundo senador es Jorge Taiana o es Gladys González. Y que cantidad de diputados entra por cada uno de los cinco frentes que sobrevivieron a la primaria y serán las ofertas el 22-O.

En el cristinismo hablan de la puesta en escena. "El Gobierno va a tratar de hacer lo mismo que en las PASO: usar el escrutinio provisorio para mostrarse felices y tirando globos. La noche de las PASO ninguno dijo ganamos en Buenos Aires porque sabían que no habían ganado",

- ¿Es probable montar un equipo de data entry y junta de resultados para hacer lo mismo que INDRA?, preguntó este diario a un integrante del equipo cristinista.

- Se puede hacer: estamos en eso, pero va a ser muy difícil tener el resultado temprano.

A las 21, la hora estipulada por los K, arrancaría la difusión de los números oficiales.

La dimensión de la aventura lo explica: en toda la Provincia hay 35.589 mesas de votación para cubrir un padrón de 12.253.913 electores habilitados. En las primarias del 13-A votaron algo más de 9 millones pero se supone que en la general la concurrencia será mayor.

Por la complejidad también preparan un esquema para controlar en las áreas donde, dicen en UC, hubo situaciones anómalas, como que no hayan permitido el ingreso de fiscales, el desempeño "hostil" de Gendarmería y el uso por parte del Correo de una aplicación llamada "Witt", utilizada para saber el nivel de concurrencia durante toda la jornada electoral.

"Esa app -dicen en Unidad Ciudadana- no fue informada oficialmente ni se sabe para qué se usan esos datos". En paralelo, como ya se contó, pidieron una auditoria del software que se utilizó para la carga de datos la noche del escrutinio.

Ese universo constituye, en estas semanas, un atractivo para Unidad Ciudadana y para Cambiemos. Ambos, cada uno con sus argumentos, consideran que entre los que por pereza o desinterés no fueron a votar en las PASO, pueden obtener un plus de votos.

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