SUBA DE NAFTAS: LAS PETROLERAS LES DECLARAN LA GUERRA A LOS BIOCOMBUSTIBLES

Economía 06/10/2017 Por
Le reclaman a Aranguren que libere el mercado para dejar de comprar 40% por arriba del precio internacional. Aseguran que así suavizarían el aumento de los combustibles tras las elecciones
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El inminente aumento del precio de las naftas, que llegaría pocos días después de las elecciones del 22, desató un frente de conflicto inesperado: el de las petroleras con las empresas que producen combustibles no contaminantes. "Hablan de desregular el mercado, pero en realidad lo liberaron a medias. A nosotros nos obligan a comprarles a los fabricantes de biocombustibles y etanol a un precio regulado, nos fijan cupos y hasta nos dicen con qué empresas trabajar", se quejó uno de los referentes del mercado petrolero local.

En definitiva, en el sector piden que se termine con el subsidio que las propias petroleras deben pagar para la compra del biocombustible, lo que redundaría en precio de las naftas más baratos para el consumidor. Como mínimo el aumento de entre 10% y 11% que llegará luego de las elecciones resultaría mucho más suave si se sincerara el verdadero valor que tienen estos productos y no lo que las petroleras deben pagar por ellos.

Según los precios internacionales, por ejemplo los vigentes en Brasil, el precio que las petroleras deberían pagar se ubica por lo menos un 40% por debajo del valor estipulado por el Gobierno.

Las compañías que son dueñas de las principales estaciones de servicio del país (YPF, Axxion y Shell) comparten el reclamo y ya lo conversaron por ahora informalmente con el ministro de Energía y Minería. Juan José Aranguren anunció la liberalización del mercado de naftas a partir del 1 de octubre y ya está en marcha, principalmente en lo que respecta al consumo industrial y comercios. Pero las petroleras prefieren esperar hasta después de las legislativas para tocar los precios al público. El incremento será significativo y tendrá un impacto en otros precios de la economía, seguramente impulsando la inflación de noviembre.

El peso de los impuestos

La posibilidad de que el Estado reduzca el impuesto que cobra sobre los combustibles está descartada por ahora. En realidad, está incluso por debajo de lo que sucede en otros mercados del mundo. La carga impositiva sobre las naftas en la Argentina llega al 38%, que se compone de la siguiente manera: 59% se lo lleva el Impuesto a la Transferencia de Combustibles, el 31% es IVA, 6% de Ingresos Brutos y 4% de tasa hídrica.

En Brasil, en cambio, esa carga llega al 47%, igual que en Chile, mientras que en la eurozona llega a nada menos que el 64%. En Argentina tiene mayor carga impositiva en gas oil.

Tomando en cuenta esta comparación y las necesidades fiscales, queda descartada cualquier posible rebaja de esa presión impositiva. Solo queda, por lo tanto, concentrarse en los factores que definirán el precio de los combustibles en un mercado libre:

  1. El precio internacional del petróleo;
  2. La cotización del dólar; y
  3. El valor del biodiésel.

Tomando en cuenta la suba del barril de crudo y el precio de la divisa, el incremento se acercaría al 11% en relación a los valores actuales, por el aumento del Brent y de la cotización del dólar en los últimos 90 días. La queja de los petroleros está relacionada, por lo tanto, con el biodiésel.

"Hay muchas empresas que están dedicándose a esta actividad porque es un negocio redondo. El Estado nos obliga a que les compremos, ellos nos venden a un precio que fija el Gobierno y no corren riesgo comercial alguno. Ni siquiera tienen que salir a competir", explican los petroleros.

Además, por decisión oficial un 12% del litro de naftas que se venden al público debe componerse de combustibles no contaminantes.

Obviamente si esa proporción tuviera un precio menor, el valor de las naftas tendría una disminución significativa. La "excusa" para mantener ese precio sostén sobre los biocombustibles es alentar a la menor contaminación y de alguna manera premiar a las empresas que se dedican a productos relacionados al cuidado del medio ambiente.

La queja de los petroleros es que se mantiene una posición de privilegio para un grupo de compañías que han conseguido vender su cupo a precios totalmente regulados y bien por encima del valor de mercado. El consumidor resultaría perjudicado por esta situación.

Argentina registró récords de producción y ventas de biodiésel y bioetanol

Un carburante cuestionado por el subsidio

El mercado de biodiésel sufrió un fuerte golpe hace un mes, cuando Estados Unidos aumentó los aranceles de importación para la producción argentina, con lo que resulta imposible ingresar a ese mercado. Pero al mismo tiempo se estaría reabriendo el europeo.

Entre las fabricantes de bioetanol se encuentran empresas grandes como Ledesma (principales productores de azúcar en la Argentina), Vicentín, Promaíz y otra decena de empresas. En lo que hace a biodiésel también hay por lo menos una docena de compañías que se han volcado al negocio, sobre todo aprovechando esta suerte de "subsidio" que deben pagar las petroleras.

 

 Fuente: Infobae

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