Un jugador de fútbol apadrinó un comedor que da lugar a 100 chicos y 50 adultos

Deportes 18 de noviembre de 2019 Por
La emocionante historia del jugador de fútbol que se apartó de los flashes para vivir en carne propia la cruda realidad de muchas familias de una de las Villas donde colabora.
betinni

El fútbol, además de un deporte, puede ser una vía para visibilizar diferentes causas sociales. En este caso, Gonzalo Bettini lo utiliza como una herramienta para ayudar en un comedor de la Villa 21-24, en Barracas. El lateral del Globo contó, entre otras cosas, cuál es su deseo en este proyecto solidario que comenzó hace dos años...

- ¿Cómo surgió el hecho de empezar a trabajar en un comedor?

- El comedor arrancó con un matrimonio que vive ahí, se llaman Daniel y Valeria. Yo me sumé gracias a Oscar Trotta, pediatra del Garrahan, quien colabora allí hace un tiempo. Al principio fue todo a pulmón y, desde hace un tiempo, empecé a ayudar con algunos artefactos. Después busqué difundir para darle mayor visibilidad. Por suerte, hace poco ampliamos el espacio y ahora entran más de 100 chicos y 50 adultos.

- ¿Cuánto tiempo llevás colaborando y qué se te vino a la cabeza cuando viste esa realidad?

- Hace dos años, cuando arranqué, fue muy shockeante. Entré a una villa donde me tocó ver mucha gente que no tiene para comer y sufre necesidades todos los días. Se me vinieron a la cabeza dos realidades: la que observé allí en un comienzo y la que me tocó vivir a mí. Me generó el deseo de que cada familia pueda abastecerse por sí sola y no en un comedor. La idea no es que el comedor evolucione, sino que desaparezca.

- ¿La realidad de estas familias tiene que ver con la situación económica que atraviesa el país ?

- Nunca lo pensé políticamente. Yo tuve el privilegio de haber nacido en una familia que me dio educación, comida y salud. Y en base a esto, me tocó a mí poder ver la postura de muchas otras personas desde otra perspectiva. Mi situación como futbolista no es real y pasa pocas veces. Es por esto que me surgió el pensamiento de ayudar a los que menos tienen.

Bettini colabora con un comedor de la Villa 21-24 de Barracas.

- Siendo futbolista, ¿creés que el deporte es un vía de inclusión muy importante?

- Apenas llegué, había un montón de los chicos que estaban con una pelota de fútbol. Y a todos también les llama la atención ver a un jugador profesional. Creo que el deporte es una vía de socialización. El futbolista puede hacer visible muchas cosas que habitualmente no lo son. A mí no me gusta jactarme de que hago donaciones, pero sí creo que necesario que la gente las vea. Sino parece que la vida es color de rosa y no pasa nada, cuando no es así en verdad. Cuanta más realidad se le lleve a más parte de la sociedad es mejor.

- ¿Incrementó o disminuyó el número de chicos y adultos que asisten?

- Incrementó sin dudas, y en el comedor tienen muchas dificultades por el volumen de los alimentos que debe realizar. Hace poco se les rompió una bomba de agua y se les complicó todo. Hay veces que la misma gente que colabora todos los días no tiene ganas de seguir por el esfuerzo que implica. Y obviamente es entendible, porque no es un trabajo que le dé rédito económico e implica un gran gasto de energías. Ojalá que, sin importar el gobierno que esté, se les pueda proporcionar a ellos una mejor calidad de vida.

- ¿Qué aprendiste a lo largo de estos dos años?

- Principalmente, la voluntad de colaborar. A su vez, también aprendí que para conseguir algunos logros personales muchas veces necesitás de ganas de crecer y no tanto de lo material.

Bettini llegó a Huracán en el último mercado de pases. FOTO: PRENSA HURACÁN

- ¿Cuál es tu sueño futuro para estas familias?

- Sentí que, para ellos, cada persona que se acerca a ayudar es como una especie de salvación y eso es feo. Sé que hay un montón de gente a la que les gustaría salir de esa situación, y sueño con colaborar para que así sea.

Fuente: Olé

Te puede interesar