El coronavirus y una preocupación mundial: ¿qué pasará cuando llegue la Gran Pandemia?

Salud 14 de febrero de 2020 Por
Los brotes que antes eran localizados ahora se vuelven globales velozmente, advirtió la OMS; sin embargo, de 195 países sólo nueve podrían controlar una epidemia. “El mundo necesita prepararse con la misma seriedad que se prepara para la guerra”, dijo Bill Gates
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En 2002 fue una sorpresa cuando un coronavirus responsable del síndrome respiratorio agudo grave (SARS), comenzó a expandirse desde el sur de China, alcanzó a 17 países, causó más de 8.000 infectados y dejó 800 muertos, además de un costo para la economía global de USD 40.000 millones. Pero a aquella primera epidemia global le siguieron otras, y la reacción del mundo fue idéntica.

“Nos sorprendimos en 2009 cuando una nueva cepa de gripe, la H1N1 o gripe A, surgió en México y causó pánico en el mundo entero. Nos sorprendimos en 2014 cuando el virus del ebola causó un brote en tres países de África occidental, con casi 30.000 casos y más de 11.000 muertes. Y aquí estamos ahora, enfrentando el nuevo coronavirus, al borde de convertirse en una pandemia global”, escribieron en Time Michael T. Osterholm, director del Centro de Investigaciones Infecciosas de la Universidad de Minnesota, y Mark Olshaker, escritor y documentalista, coautores de Deadliest Enemy: Our War Against Killer Germs (Enemigo mortal: nuestra guerra contra los gérmenes asesinos).

Osterholm y Olshaker se manifestaron sorprendidos por la sorpresa, ya que en realidad los países “no se preparan para defender las enfermedades infecciosas del mismo modo que hacen con otras amenazas a la seguridad nacional”.

Con ellos coincidió Tom Frieden, ex director del Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, quien observó sobre la expansión del COVID-19 desde Wuhan al mundo, con más de 42.600 personas infectadas en China y 1.016 muertos: “Estamos viviendo las consecuencias de no haber estado preparados para la siguiente gran epidemia", escribió en The Washington Post. “Si actuamos ahora, podemos prevenir o reducir las epidemias futuras y salvar millones de vidas. La pregunta no es si surgirá otra pandemia, sino cuándo”.

Aunque la medicina derrotó enfermedades como la viruela y la polio, y la prevención de cuadros contagiosos ha reducido la propagación de virus como el VIH o la hepatitis B, “desde 1970 se han descubierto más de 1.500 nuevos agentes patógenos”, recordó Bloomberg Businessweek: “Los científicos pueden terminar con el coronavirus, pero la guerra de la humanidad contra las epidemias no tiene fin”. Y, como advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS), “las epidemias del siglo XXI se difunden más rápido y más lejos que nunca: los brotes que antes eran localizados ahora se pueden volver globales muy velozmente”.

La naturaleza va a la delantera, subrayaron Osterholm y Olshaker, y se aprovecha de los elementos de la vida moderna como los viajes en avión, las grandes ciudades y la interconexión global para extender su alcance. “¿Consideraríamos declarar una guerra y sólo luego ordenar portaaviones y demás sistemas de armamento para la lucha?”, preguntaron. “Y sin embargo, así es como solemos proceder con las vacunas y los tratamientos medicinales para epidemias potenciales”.

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