Macri llegó a Brasil para su primera reunión con Bolsonaro

Política 16 de enero de 2019 Por
Hablarán este miércoles del futuro del Mercosur y de la seguridad regional. También firmarán un documento conjunto contra el régimen de Venezuela. Los ministros tendrán una agenda paralela.
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Mauricio Macri y Jair Bolsonaro se verán por fin las caras este miércoles en Brasilia. La reunión entre los presidentes de la Argentina y Brasil servirá para que los mandatarios y sus respectivos equipos se conozcan personalmente, pero también para empezar a discutir coincidencias y divergencias alrededor de temas sensibles para ambos socios, como el futuro del Mercosur y la crisis política en Venezuela. 

El jefe de Estado argentino llegó a esta capital a las 23 directamente desde Puerto Madryn a bordo del Tango 04, con cuatro de los cinco ministros que lo acompañan.

Los nombres de los ministros que forman parte de la comitiva dan cuenta del enfoque de la relación que empiezan a construir ambos mandatarios: el comercio, la seguridad y la defensa estarán en el centro de la agenda.

Dante Sica (Producción), Nicolás Dujovne (Hacienda), Oscar Aguad (Defensa), el canciller Jorge Faurie y Patricia Bullrich (Seguridad), además del secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, mantendrán reuniones con sus pares mientras el Presidente se entreviste con Bolsonaro, a partir de las 10.45 y tras los saludos protocolares en el Palacio de Planalto.

La ministra de Seguridad fue la primera en llegar, en un vuelo de línea y desde Buenos Aires. Su anticipación fue nada más que por logística. Más relevante fue la presencia del secretario de Relaciones Comerciales de la Cancillería, Horacio Reyser, y de la secretaria de Comercio Exterior, Marisa Bircher, que junto al embajador argentino, Carlos Magariños mantuvieron largas reuniones con funcionarios del área económica de la flamante administración brasileña.

Visitaron a la ministra de Agricultura, Tereza Cristina, y a funcionarios de la secretaría de Producción que controla el poderoso ministro de Economía anfitrión, Paulo Guedes.

Es el mismo funcionario que sentenció en declaraciones públicas que el Mercosur no sería una prioridad para Bolsonaro. Si bien no tardó en relativizar esa afirmación, en el gobierno argentino -que ahora ejerce la presidencia pro tempore del bloque- no pueden asegurar aún cómo será el vínculo.

Prefieren hablar de expectativas y de horizontes comunes. Entre las primeras, sobresale la idea de un Mercosur “más desideologizado”. 

En segundo lugar, la Argentina cree que con Bolsonaro puede acelerar los acuerdos con otros bloques que Macri tomó como una causa propia: con la Unión Europea, EFTA y Canadá.

Los argentinos quieren evitar bajas arancelarias unilaterales y prefieren apostar a nuevos acuerdos entere bloques porque ofrecen marcos regulatorios y son graduales.

El temor que sobrevuela es que los tiempos de Bolsonaro no sean los mismos que los de sus socios y abra negociaciones unilaterales.Para contenerlo, piensan que son eficaces los acuerdos-marco, como el que la Argentina concretó con México y que permite a los socios del Mercosur avanzar a velocidades distintas según sus particularidades y confluir bajo condiciones similares.

En rigor, en el Gobierno hay relativa tranquilidad sobre la “independencia” de Bolsonaro, porque para hacer acuerdos por fuera del Mercosur necesitaría la venia de un Congreso hostil, donde no tiene mayoría.

Sica y Dujovne, que se entrevistarán con Guedes, tendrán tiempo de seguir conversando con el superministro en el Foro Económico de Davos, el primer destino que eligió Bolsonaro -como Macri en 2016- para hablar del nuevo Brasil, “abierto al mundo”. En tanto, devaluación mediante- la balanza comercial entre ambos países -favorable a Brasil- empieza a equilibrarse.

El comercio y la economía, principal preocupación de la comitiva argentina, no será el único eje. La situación política en Venezuela -y acaso en menor medida en Nicaragua- ocupará un rol preponderante, según confirmaron fuentes en Brasilia. "El tema Venezuela será muy importante. Esta reunión será buena y habrá acuerdos", se entusiasmaron fuentes en Brasilia. 

El canciller Jorge Faurie ya había adelantado que ambos mandatarios harían un pronunciamiento conjunto. Será a las 12.30 en Planalto, ante la prensa, y luego de que los presidentes compartan una reunión ampliada con sus ministros.

En la Casa Rosada -recuerdan que Macri fue uno de los primeros en la región en levantar la bandera contra Nicolás Maduro- rechazan que Brasil contemple apoyar una incursión militar en el país caribeño. Eduardo Bolsonaro, hijo del mandatario, le expresó su apoyo a Juan Guaidó, el presidente de la Asamblea venezolana que fue detenido y luego liberado por Maduro. 

Tras compartir un almuerzo en el Palacio de Itamaraty -"la independencia de la Cancillería brasileña" también parece estar bajo supervisión- Macri regresará a Buenos Aires.

El encuentro con Bolsonaro le permitirá buscar el relanzamiento de la relación con el principal socio comercial de la Argentina, luego del final anticipado de Dilma Rousseff y de la afín pero débil gestión de Michel Temer. 

Fuente: Clarín

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