En ese marco, desde la Secretaría de Calidad Ambiental se realizaron diversas actuaciones en relación a las actividades del matadero Frigorífico Proyajo, ubicado en la ciudad de Perico. En tal sentido, entre otras cosas, a fines del año 2016 se pidió al propietario del matadero cumplir con una serie de requisitos ambientales mediante la firma de un Convenio de remediación y relocalización ambiental.

Por otro lado, desde marzo del presente año hasta la fecha se realizaron diversas inspecciones, relevamientos, toma y análisis de muestras, en algunos casos en conjunto con la Oficina Anticorrupción y otros organismos tales como el Ministerio de Desarrollo Económico y Producción, la Dirección Provincial de Control Productivo y Comercial, el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) y la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIDIS).

En muchos casos se constataron serias irregularidades y transgresiones a las disposiciones de la Ley General de Ambiente (N° 5063/98), como por ejemplo los incomestibles de faena que no se encontraban delimitados de manera alguna ni poseían contención de ningún tipo, o la presentación incompleta de un plan de gestión ambiental del predio destinado al tratamiento de efluentes líquidos y solidos generados en el mismo, tal como se acordó en el convenio de remediación ambiental y de relocalización firmado en diciembre del 2016. Lo que derivó en la realización de informes sumariales, sucesivas clausuras e imposición de multas al frigorífico, por incumplimiento de las obligaciones impuestas por la autoridad de aplicación en el marco de la normativa ambiental vigente.

Vale la pena destacar, además, que según consta en el expediente el propio decano de la Facultad de Ciencias Agrarias, Sr. Mario César Bonillo, desmiente categóricamente a través de una presentación el aval que el propietario del frigorífico dice tener respecto a la institución de altos estudios. Negando de esta manera que certifiquen o avalen de alguna manera los procedimientos y/o protocolos utilizados por la empresa Proyajo S.A. para el tratamiento de efluentes.

Según la secretaria de calidad ambiental del Ministerio de Ambiente, Fernanda Yapur, “nada de todo lo solicitado fue cumplimentado por el Frigorífico Proyajo, por eso en el ejercicio de las facultades que tenemos como autoridad de aplicación venimos exigiendo medidas de regularización y, de ser necesario, imponemos multas y clausuras tal como establece la normativa”.

“Prevenir los efectos nocivos o peligrosos que las actividades del hombre generan sobre el ambiente para posibilitar la sustentabilidad ecológica, económica y social del desarrollo, es el trabajo que le corresponde a la secretaría a mi cargo, por eso continuaremos desarrollándolo en todo el ámbito provincial”, concluyó la funcionaria.