El nuevo Código Penal impondrá seguimiento a femicidas y violadores tras su condena

El control posterior al cumplimiento de la pena podrá extenderse hasta por diez años.

Nacionales Por: Aqui Jujuy 05 de septiembre de 2018
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El Código Penal vigente en el país fue creado hace cien años, y desde ese momento se modificó parcialmente en unas 900 oportunidades. De allí la trascendencia del nuevo Código Penal que se presentaría en octubre y que se votará en el Congreso. Este nuevo código tiene muchas modificaciones que afectarán la vida de todos los argentinos. En cuanto a los femicidios —figura incorporada al actual Código en 2012— una de las novedades será que se impondrá un seguimiento a los femicidas y abusadores hasta diez años después de cumplida su condena.

El dato surge del anteproyecto al que accedió este diario. Lo que allí se explica es que se creará un nuevo instituto con medidas de vigilancia y asistencia, destinadas a prevenir nuevos delitos, a las que el ya condenado deberá someterse durante un plazo máximo de diez años con posterioridad al cumplimiento de la pena impuesta.

Las medidas que se le podrán imponer al condenado son varias. Pueden consistir en la obligación de estar siempre localizable mediante dispositivos electrónicos que permitan su seguimiento permanente, la obligación de presentarse periódicamente en el lugar que el órgano competente establezca, la obligación de comunicar inmediatamente cada cambio del lugar de residencia o puesto de trabajo.

También tendrá prohibido aproximarse a la víctima, o a sus familiares. Dependiendo el caso, tampoco podrá acudir a determinados lugares o se verá impedido de realizar actividades que puedan ofrecerle o facilitarle la ocasión para cometer hechos delictivos de similar naturaleza de los que ya cometió. Tendrá la obligación de participar en programas formativos, laborales, culturales, de educación sexual u otros similares, y también la de seguir tratamiento médico o psicológico externo, o de someterse a un control médico periódico.

“Reconocimos falencias que presenta el sistema penal vigente y por eso le dimos central importancia a la violencia física, psíquica y económica contra las mujeres como problemática actual que afecta nuestra sociedad”, cuenta Mariano Borinsky, quien preside la Comisión de Reforma del Código Penal en la que trabaja desde hace un año y medio. “Para armar el anteproyecto realizamos consultas con expertos en la materia y se estudió la legislación de distintos países, como Brasil, España, Francia y Alemania”, agrega.

Además, en el anteproyecto se mantiene la imposibilidad de acceder a la libertad condicional para los reincidentes y para los condenados por delitos dolosos cometidos con violencia que hayan ocasionado para la víctima graves daños físicos o mentales o la muerte.

“Hasta ahora el Código tenía una sola norma que habla del homicidio agravado por el vínculo, conocido como femicidio. Pero con el nuevo Código todo lo que sea violencia de género será un agravante de la pena, que obliga al juez a fijar la pena de prisión dentro del tercio superior de la escala penal del delito de que se trate”, explicó Borinsky, quien la semana que viene expondrá parte del anteproyecto en el Woodrow Wilson International Center for Scholars (Wilson Center), el centro de abogados más importante de los Estados Unidos.

Para entender mejor el concepto del “tercio superior” para cada pena, Borinsky, juez de la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, explicó: “Una estafa tiene la escala penal de un mes a seis años. Pero si el marido estafa a su esposa se aplica el tercio superior, es decir que el juez deberá aplicar pena entre cuatro años y seis años de cárcel, lo que la transformaría (en una pena) de cumplimiento efectivo. Así será con cualquier escala penal en la que exista violencia contra la mujer”.

Además, incorpora dos nuevos delitos: el de ocultamiento patrimonial fraudulento para los cónyuges que oculten bienes al otro con motivo de una separación, con pena de hasta cuatro años de prisión, y la violencia obstétrica, conducta sancionada con pena alternativa de hasta dos años de prisión o multa y, en ambos casos, inhabilitación de hasta dos años.

En la violencia obstétrica quedarán englobadas prácticas invasivas tales como el tacto realizado por más de una persona, el raspaje de útero sin anestesia, las cesáreas sin justificación médica o el suministro de medicación innecesaria.

La violencia contra las mujeres —bajo sus diferentes formas— es una de las mayores preocupaciones de la sociedad. La asociación civil La Casa del Encuentro, que realiza estadísticas sobre femicidios en el país, determinó que en esta década murieron víctimas de este delito 2.679 mujeres, a un promedio de una cada 30 horas.

Fuente: Clarín

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