Incertidumbre y cautela a la hora de elegir los regalos para el Día del Niño

Varios locales dicen que por la cercanía de la fecha no remarcaron precios. Los consumidores tratan de conciliar el deseo de los niños con el presupuesto acotado.

Economía Por: Aquí Jujuy 15 de agosto de 2019
las-jugueterias-con-un-panorama___HzeOAXq-5_1200x0__1

A sólo 48 horas del Día del Niño las jugueterías viven en estado de incertidumbre. Los dueños dicen que deberían remarcar los precios, pero que por la cercanía de la fecha ya no pueden aplicar aumentos. Los padres y abuelos caminan sin decidirse sobre cuánto gastar por cada regalo y hasta los propios chicos recorren las góndolas llenas de muñecos, peluches, autitos y bebotes sin saber bien qué es lo que en realidad quieren. Todo les gusta, pero el presupuesto es acotado.

Una recorrida por distintas casas de juguetes dejó en claro el escenario que se repite: pasillos casi vacíos y poca fila en las cajas. En algunos lugares hasta había más empleados que compradores. La disparada del dólar después de las elecciones del domingo pasado llenó de dudas a comerciantes y clientes, pero los chicos son los chicos. ¿Y entonces? ¿Cómo se ajusta cuando una nena te pide una muñeca Lol Surprise que cuesta $ 1.300?

Las jugueterías, con un panorama incierto este Día del Niño. (Marcelo Carroll)

Jorge es papá de un nene de 6 años, pero al mismo tiempo tiene cinco sobrinos a quien también les tiene que hacer regalos. Hace más de 20 minutos que está parado frente a la vidriera y en su mente no hay otra cosa que números y cálculos: “No puedo comprarle a uno algo de un precio y a otro algo de un valor menor. Tengo que ser equitativo, pero la verdad es que está todo caro”, contaba algo angustiado.

Rodeado de unicornios de peluche, Cristian Sánchez (35) y padre de dos hijos -una nene de 10 y una nena de 8- cuenta que él le pidió un juguete de Toy Story, más precisamente el de Woody. La necesidad de cambiar de planes fue casi instantánea una vez que observó el parche blanco que estaba en la parte de abajo de la caja: $ 9.800. Su hija, más austera, le dijo que quería una muñeca: “Al nene le voy a tener que llevar otra cosa, tal vez el mismo personaje pero más chiquito, no puedo llevarle eso. A la nena le buscaré algo que espero le guste, pero siempre que esté dentro de mi alcance”.

Los abuelos son grandes investigadores de precios en las jugueterías por estas horas. En eso estaban Elena y Alejandro con su nieto Valentino de 3 años. El chiquito también exigió con algún berrinche que quería a Buzz Lightyear -otro de los principales de Toy Story, muñecos que están en el top tres de los más vendidos y que superan a los superhéroes- pero Elena lo tiene claro: “Le voy a comprar un autito, es chiquito y mañana se olvida. El problema lo tienen quienes deben regalarle algo a chicos de 7, 8 o 9 años. Ellos son más exigentes y saben lo que quieren”.

La realidad es que el criterio le gana a gusto. El bolsillo le gana al deseo. Javier es encargado de la juguetería Apioverde, sobre la avenida Cabildo, donde se ven ofertas de bancos que reintegran el 20 o 30 por ciento del precio según la entidad bancaria: “Nosotros no remarcamos precios, los dueños decidieron no hacerlo para no perder clientes, entendiendo la cercanía de esta fecha tan especial. Se nota la preocupación de los que vienen, nos damos cuenta que preguntan y se van sin comprar nada, pero que a las horas vuelven porque recorrieron otros lugares y se decidieron. Muy pocos vienen con la idea clara de qué llevarse”. Juan, encargado de la sucursal de Carrousel sobre la misma avenida, confirma que ellos tampoco subieron los precios tras la escalada del dólar. 

Por ahí anda también Alicia junto a sus dos nietitos Jazmín y Thiago, mellizos de 8 años. “Tengo cuatro nietos en realidad y para ser justos con todos les dije que eligieran algo que no superara los mil pesos. Mi presupuesto es ése y lo entendieron”. Fue justo cuando Thiago le tironeó el pantalón con su mano izquierda, mientras con la derecha sostenía un camión de transporte: “Abu, este vale 700. Mirá, se puede ¿no?”.

Fuente: Clarín


 

Te puede interesar